Swāmī Śrī Bhaktivedānta Tripurāri Praṇāti
siddhāntotpala-sāra-nitya-rasikaṁ haṁsaṁ vilāsātmakam
audāryākhya-sudhāma-sevaka-dhanaṁ viśrambha-bhakti-pradam
yācñā-yukti-vicakṣaṇaṁ tv aghabhido vaiśiṣṭa-śaktyāh sadā
vande ‘haṁ tripurāri-nāmaka-yatiṁ śrī-bhaktivedāntinam
Traducción
“Adoro a Swāmi Śrī Bhaktivedānta Tripurāri, aquel devoto cual cisne que está siempre saboreando juguetonamente las flores de loto del conocimiento concluyente. Él es el tesoro de los sirvientes de Audārya dhāma y el otorgador de la devoción confidencial. Estando especialmente empoderado por Aghabhid, él es experto en el arte de convencer”.
Este praṇāma mantra fue publicado el año 2005. Lo escribió Vṛndāraṇya Dasi en inglés, luego lo tradujo al sánscrito Bhṛgupāda Das, agregando algunos detalles y finalmente fue revisado por Jagadananda Prabhu. Desde ahí se ha incorporado como parte del sādhana de sus discípulos. La métrica del mantra es Shardulavikridita, la misma del praṇāma mantra de B. R. Sridhara Maharaj (se puede recitar en la misma melodía).
El sánscrito difiere del español (y de muchos otros idiomas) en su estructura, así que lo que nosotros pondríamos al principio de la oración, aquí lo encontramos al final. Por eso, para mayor claridad, conviene analizar primero la traducción palabra por palabra, en el orden en que aparecen en el mantra.
Traducción palabra por palabra

Siddhānta-utpala
Siddhānta se refiere a la conclusión de las escrituras; en el caso de Guru Mahārāja, se trata del siddhānta gauḍīya, como kṛṣṇas tu bhagavān svayam, śrī-kṛṣṇa-caitanya rādhā-kṛṣṇa nahe anya, sarva-dharmān parityajya, anyābhilāṣitā-śūnyaṁ jñāna-karmādy-anāvṛtam ānukūlyena kṛṣṇānuśīlanaṁ bhaktir uttamā, y otros.
La palabra siddhānta se une con utpala: siddhāntotpala. Es un hermoso juego de palabras, porque utpala significa tanto «conocimiento» como «capullo de loto» (específicamente de loto azul). Así, la expresión significa «los capullos de loto del conocimiento concluyente».
Sāra-nitya-rasikam
Sāra significa néctar; nitya, siempre, eternamente; y rasika, saborear, paladear. Así que habla de una persona que constantemente saborea el néctar del conocimiento más elevado del bhakti, que es como el capullo de loto (que también son comestibles, lo cual hace la analogía todavía más interesante).
¿Y cómo saborea Guru Mahārāja este conocimiento?
Haṁsaṁ vilāsātmakam
Haṁsa: el cisne; vilāsa: juego; ātmakam: de naturaleza. Él lo saborea como un cisne juguetón que bebe el néctar del loto. En la mitología hindú, el cisne es considerado una criatura perfecta, capaz de extraer únicamente la leche de una mezcla de agua y leche. ¡Qué analogía tan perfecta para describir la asombrosa habilidad de Guru Mahārāja para extraer la esencia del bhakti en toda circunstancia!
Audāryākhya-sudhāma-sevaka-dhanaṁ
Audārya-ākhya: «llamado Audārya», el āśram que Guru Mahārāja tuvo en el norte de California, nombrado en honor a la magnanimidad (audārya) de Mahāprabhu.
Su-dhāma: «morada hermosa»; su se usa como énfasis; dhāma puede significar morada, refugio, mundo espiritual o lugar sagrado. Audārya-sudhāma es entonces una morada muy hermosa.
Sevaka: de los sirvientes. Dhana: tesoro. En la hermosa morada espiritual de Audārya residen sus sirvientes, y Guru Mahārāja es el tesoro de ellos.
Viśrambha-bhakti-pradam
Pradam: el que otorga. La palabra viśrambha es muy particular. Se refiere al rāga-bhakti, pero también puede apuntar al sakhya-rasa. En el diccionario sánscrito, viśrambha tiene muchos significados, y los más apropiados en este contexto serían: confianza, intimidad, familiaridad, secreto, indagación afectuosa. Así, viśrambha-bhakti-pradam significa «el que otorga la devoción íntima».
Yācñā-yukti-vicakṣaṇaṁ
Yācñā puede significar pedir, solicitar, suplicar, petición; (su pronunciación correcta es YÁACH-ña) y yukti puede traducirse como razonamiento, argumento, plan, estrategia. Vicakṣaṇam: una persona experta o diestra en algo.
Así, yācñā-yukti-vicakṣaṇam describe a Guru Mahārāja como una persona que puede presentar sus argumentos de manera muy convincente y brillante, usando la súplica y no la fuerza para convencer a otros.
tv aghabhido viśiṣṭa-śaktyā sadā
Tv significa «y». Aghabhid: por Aghabhid (nombre de Kṛṣṇa -vencedor de pecados-, el que mató al demonio Agha). Vaiśiṣṭa: el más maravilloso, el mejor, el más excelso. Śaktyā: por el poder. Sadā: constantemente.
Así, toda la frase significa que Kṛṣṇa, el que mató al demonio Agha, concede constantemente a Guru Mahārāja el poder más excelso de predicar perfectamente.
¿Por qué precisamente este nombre de Kṛṣṇa? Porque la muerte de Aghāsura está relacionada con el sakhya-rasa. Agha representa la violencia y la crueldad. En un día hermoso y apacible, Aghāsura conspiró para devorar a los pastorcillos de vacas y así causar la muerte de Kṛṣṇa. Abrió su boca enorme. ¿Y qué hicieron los pastorcillos? Entraron cantando el nombre de Kṛṣṇa. Algunos incluso pensaron que podría tratarse de una serpiente gigantesca, pero entraron con la absoluta convicción de que, aun si fuera una serpiente, Kṛṣṇa los salvaría. Esa confianza inquebrantable es muy característica del sakhya-rasa.
Así, al ver que la fe y la confianza de Guru Mahārāja en Él son tan fuertes como las de esos pastorcillos, Kṛṣṇa constantemente lo dota con el poder de la argumentación y la persuasión.
Vande ‘haṁ tripurāri-nāmaka-yatiṁ śrī-bhaktivedāntinam
Vande: adorar, ofrecer reverencias. Ham (aham): yo. Tripurāri-nāmaka: llamado Tripurāri.
Śrīla Prabhupāda lo inició con el nombre de Tripurāri Dāsa y no lo cambió al otorgarle sannyāsa. No es un nombre típico para un sannyāsī, pero Guru Mahārāja tampoco quiso cambiarlo.
Tripurāri es un nombre del Señor Śiva. La historia de cómo el Señor Śiva obtuvo ese nombre también se menciona en el Śrīmad-Bhāgavatam. La palabra tripurāri está compuesta por tres partes: tri, que significa «tres»; pura, «las ciudades»; y ari, «el que conquistó». A veces la palabra ari se traduce como «enemigo», pero su significado es más sutil. Esto se relaciona con la historia, narrada también en el Bhāgavatam. Así, Tripurāri significa literalmente «el que conquistó las tres ciudades». El Bhāgavatam describe cómo el demonio Maya ofreció tres ciudades voladoras e invencibles al demonio Tripura. Como las ciudades no podían ser destruidas, el demonio comenzó a acosar y atacar a los brāhmaṇas y a los semidioses, quienes suplicaron al Señor Śiva que los ayudara.
También existe una interpretación más esotérica de esta historia, en la que las tres ciudades representan tres enemigos —kāma, lobha y moha—, y el demonio Tripura representa la mente enredada en todos ellos. Según esta interpretación, el verdadero poder del Señor Śiva no fue la conquista externa de las tres ciudades voladoras, sino elevarse por encima de esos impulsos de la mente.
Guru Mahārāja mencionó una vez, durante una Swami Call, que él comparte una característica del Señor Śiva: es muy fácil complacerlo. Afortunadamente para nosotros, no se ofende con facilidad.
Yatim: sannyāsī. Śrī-bhaktivedāntinam: Śrī Bhaktivedānta, el que posee el conocimiento del bhakti.
El título Bhaktivedānta llegó a Guru Mahārāja mediante una divertida disposición divina. Después de que Guru Mahārāja se uniera a Śrīdhara Mahārāja, asistió a algunos programas organizadas por devotos de distintos maṭhas en la India, quizás durante algún parikramā. En la Gauḍīya Maṭh, el nombre de cada sannyāsī contenía la palabra bhakti: «Bhakti Prajñāna», «Bhakti Rakṣaka», «Bhakti Hṛdaya», etc. Era la costumbre. En cierta ocasión, Guru Mahārāja estaba invitado para hablar, pero el devoto que anunciaba a los oradores no lo conocía muy bien, así que al intentar decir su nombre empezó a repetir: «Bhakti… Bhakti…». Entonces, para poner fin a la confusión de aquel devoto, alguien entre el público (Sripad Narasingha Maharaj) dijo: «¡Bhaktivedānta!», y ese nombre se quedó con Guru Mahārāja desde ese día.